sábado, 4 de septiembre de 2010

NO TE RIAS DE UN COLLA de Fortunato Ramos

No te rías de un colla que bajó del cerro,


que dejó sus cabras, sus ovejas tiernas, sus habales yertos;

no te rías de un colla, si lo ves callado,

si lo ves zopenco, si lo ves dormido.



No te rías de un colla, si al cruzar la calle

lo ves correteando igual que una llama, igual que un guanaco,

asustao el runa como asno bien chúcaro,

poncho con sombrero, debajo del brazo.



No sobres al colla, si un día de sol

lo ves abrigado con ropa de lana, transpirando entero;

ten presente, amigo, que él vino del cerro, donde hay mucho frío,

donde el viento helado rajeteó sus manos y partió su callo.



No te rías de un colla, si lo ves comiendo

su mote cocido, su carne de avío,

allá, en una plaza, sobre una vereda, o cerca del río;

menos si lo ves coquiando por su Pachamama.



Él bajó del cerro a vender sus cueros,

a vender su lana, a comprar azúcar, a llevar su harina;

y es tan precavido, que trajo su plata,

y hasta su comida, y no te pide nada.



No te rías de un colla que está en la frontera

pa'l lao de La Quiaca o allá en las alturas del Abra del Zenta;

ten presente, amigo, que él será el primero en parar las patas

cuando alguien se atreva a violar la Patria.



No te burles de un colla, que si vas pa'l cerro,

te abrirá las puertas de su triste casa,

tomarás su chicha, te dará su poncho, y junto a sus guaguas,

comerás un tulpo y a cambio de nada.



No te rías de un colla que busca el silencio,

que en medio de lajas cultiva sus habas

y allá, en las alturas, en donde no hay nada,

¡así sobrevive con su Pachamama!

3 comentarios:

Vale dijo...

Me encanta muy razonable :)

Anónimo dijo...

Muy bueno!!!! aparte escucharlo recitado por el autor, un espectáculo!!! Felicitaciones Ely!!! muy buenos tus trabajos Ely!!! te felicito

Anónimo dijo...

Muy hermoso, alguna vez recuerdo haberlo recitado en el colegio primario, y coseche algunos aplausos!